Comunicar los servicios digitales, una obsesión de la Administración Pública

Hace 50 años la gente pagaba en metálico sus recibos de los suministros e impuestos en las oficinas de cobro o recaudación. Ya existían los bancos pero costó décadas que la gente domiciliara sus recibos, incluso se tuvieron que hacer descuentos para alcanzar tal proeza y ganarse la confianza de sus clientes.

El largo camino hacia la Transparencia

En #oGov intentamos siempre estar al día de lo que acontece en cualquier entorno público de la filosofía del gobierno abierto, pero de vez en cuando conviene hacer un alto en el camino para realizar una reflexiónimposible profunda sobre lo que está ocurriendo.

Jamás hemos oído tantas veces la palabra “transparencia” de la mano de nuestros dirigente, más por susto que por convicción, porque si la quieren, lo único que hay que hacer es actuar: una nueva Ley Electoral, una nueva Ley de Partidos, una reforma del funcionamiento de las Cortes, una mejor “accountability” tanto política como social de nuestros representantes e instituciones, etc.

Es decir, se trata de dar pasos adelante, combinando un nuevo marco legal, una nueva forma de gestión y un nuevo relato de lo público. Estamos en un momento crucial en el devenir de nuestra, aún joven, democracia, y hay demasiadas alarmas encendidas en nuestra sociedad. Es tiempo de actuar.

Ahora bien, en el día de hoy, 6 de marzo de 2013,  han comenzado las jornadas sobre la Ley de Transparencia en Andalucía, que ya avanzó la creación de un Escaño 110, que está pendiente de desarrollo, y nos consta que es así. A estas iniciativas hay que sumar otras como las de Irekia o la legislación navarra, por citar unos ejemplos de los que ya hemos hablado en este blog. La cuestión es: ¿es esto lo que realmente necesitamos?, ¿o hay otros temas que debemos tratar con antelación?

La cuestión es simple: corremos el riesgo de crear una “burbuja” del oGov en España, antes incluso de que despliegue su verdadera intención, la de ser una filosofía, una nueva metodología de la gestión de lo público,  y lo más importante, ser el eslabón perdido de la verdadera democracia, la conexión entre ciudadanos y representantes, con una jerarquía horizontal, accesible y directa, a través de las conexiones online y las herramientas 2.0, pero sin olvidar las conexiones reales.

Para evitar esta posible “burbuja”, urge establecer una pedagogía de uso del oGov por parte de la ciudadanía, para que sepamos como gestionar una herramienta del siglo XXI de control ciudadano en la fiscalización de instituciones y partidos que siguen anclados en los sistemas de gestión del siglo XX. Este es un reto, que de no eclosionar, generará una tremenda frustración ciudadana, y lo peor; una oportunidad de reinventar la democracia desarrollando un sistema de gobernanza mediante un sistema de fiscalización constante de la ciudadanía.

Debemos evitar que el desarrollo de una postbrecha digital, asome y fagocite un sistema de gestión política que puede reactivar las relaciones entre la Política y la Ciudadanía. Este es el verdadero reto del gobierno abierto. La pregunta es: ¿somos tod@s conscientes de ello?

Predicciones para 2012 en Administración Pública y redes sociales

En el blog de la Generalitat de Catalunya han publicado un documento con las predicciones realizadas por varios expertos en redes sociales sobre los usos y posibilidades en las AAPP. En Twitter ya se han publicado otras predicciones, así que os invitamos a aportar las vuestras bajo el hashtag #ogov2012 y las añadiremos en este post.

Sobre la utilidad de las guías para el uso de redes sociales en la administración

A propósito de la publicación de la Guía para uso de la web 2.0 del Gobierno de Canadá, Antonio Galindo recoge en su blog varias opiniones al respecto donde se plantea la diferencia entre administración y funcionario. Es decir, a quién está destinada, si a la organización o al empleado.

¿Cuáles son los límites del Open Government?

Esta semana, con la filtración de los documentos de la diplomacia estadounidense, se ha planteado un debate en diversos foros sobre cuáles son los límites del Open Government. La propia organización Wikileaks se define en su bio de Twitter del siguiente modo: We open governments. Pero ¿a quién corresponde esta función? Y ¿cuáles serían los límites?

El 2010 que viene en las Administraciones Públicas

Óscar Cortés escribe en I-public@ sobre el año que cerramos y los retos que se presentan en 2010 en el ámbito de la Administración Pública: “2009 ha sido un tanto decepcionante en cuanto a las políticas de reforma y modernización de las Administraciones Públicas (…),el balance es pobre si exceptúamos algunas iniciativas aisladas”.

Responsabilidad social y comunidad irresponsable

Quizá seamos de los primeros en pedir responsabilidad social a las empresas, a la administración pública y a los medios de comunicación. Incluso, quienes formamos parte de las corrientes de gobierno electrónico en momentos de la aparición de la web social y su promoción, hablamos de valores fundacionales que posibilitaron su emergencia.

La responsabilidad social es un valor presente en las comunidades donde se observan mayores provisiones evolutivas. Pero no mengua algunos defectos globales, que se manifiestan similares en todos los puntos cardinales del orbe, donde se evidencia una ampliación de escasez de responsabilidad derivada de una falta de sensibilidad, desde la óptica individual a la corporativa.