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Inteligencia organizacional

Posted on 9 diciembre, 2015

JAVIER LLINARES. La inteligencia es una capacidad humana, que aunque curiosamente todo el mundo habla de ella e incluso es capaz de reconocerla, difícilmente nos hemos puesto de acuerdo en cómo medirla o incluso de qué aspectos trata.

La forma clásica de medir la inteligencia venía representada por un índice conocido como CI (Coeficiente Intelectual) que era capaz de cuantificar la inteligencia de las personas y asignarles un coeficiente que podía servir para comparar unos individuos con otros. Este coeficiente estaba basado en aspectos cognitivos y de memoria.

Aunque las definiciones populares de inteligencia hacen hincapié en los aspectos cognitivos, tales como la memoria y la capacidad para resolver problemas, varios investigadores influyentes en el ámbito del estudio de la inteligencia comenzaron a reconocer hace tiempo la importancia de los aspectos no cognitivos.

En 1995 Daniel Goleman popularizó el concepto de inteligencia emocional donde ya introducía nuevos factores, más que el CI para identificar distintas habilidades o capacidades de las personas y donde superaba lo cognitivo para introducir nuevos elementos no cognitivos que podían definir mejor los aspectos de inteligencia.
Coleman define la inteligencia emocional como el conjunto de habilidades, entre las que destacan el autocontrol, el entusiasmo, la empatía, la perseverancia y la capacidad para motivarse a uno mismo. En resumen, es la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los ajenos, de motivarnos y de manejar bien las emociones, en nosotros mismos y en nuestras relaciones.

En el mundo de las organizaciones ha pasado algo similar, se comenzó midiendo a las organizaciones en función de resultados cuantificables y poco a poco se van reconociendo una serie de capacidades no cuantitativas que indican ciertos aspectos diferenciales que nos permiten hablar de organizaciones inteligentes.

Hoy las organizaciones se enfrentan a grandes cambios y transformaciones agravados por la vertiginosa velocidad a la que se mueven las comunicaciones.

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  • Transformación social que afecta a todos los ámbitos: individual, familiar y profesional.
  • Alta velocidad y profundidad en el cambio.
  • Crisis de valores y pérdida de referentes sociales.
  • Ambiente altamente competitivo con fuerte presión por resultados y eficiencia.
  • Infinidad de actores pasan a formar parte del juego y asumen un papel influyente.
  • Cuestionamiento de las reglas tradicionales sin que se ofrezcan alternativas sobre las que basarse. Pérdida de reglas.
  • Un entorno cada vez más turbulento, impredecible y agitado.
  • La mayoría de los cambios y transformaciones escapan al control de las personas y de las organizaciones.

La inteligencia en el ámbito de las organizaciones, es por lo tanto, necesaria en los buenos tiempos e imprescindible en época de crisis.

 

 

Sobre 

Javier Llinares Salas, dedicado a la búsqueda de valor para Organizaciones. Desde 2008 se desempeña como CEO de Autoritas Consulting. Licenciado en Psicología por la Universidad Autónoma de Barcelona; Máster en Administración de Empresas y Máster in Business Administration

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What Others Are Saying

  1. Autoritas Consulting (@autoritas) 9 diciembre, 2015 at 1:05 pm

    Hoy, @xllinares nos explica por qué es imprescindible la inteligencia en el ámbito de las organizaciones https://t.co/Vpb9gFZFpx

  2. Luis Miguel Castro (@luismiguelcas) 10 diciembre, 2015 at 4:51 am

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